En este mundo en el que diariamente nuestro Smartphone nos propone una media de 10-15 actualizaciones de Apps diarias, nuestra Smart TV tiene 8 actualizaciones de aplicaciones al volver de vacaciones y el coche pide permiso para actualizar el sistema de “Infoentertainment & Navigation”, abordamos cómo hacer frente a las contínuas actualizaciones en el entorno empresarial.

Pero antes, os cuento mi propia experiencia :

Con los picos de Europa a mi derecha y el Mar Cantábrico a mi izquierda, me encontraba ensimismado y soprendido después de visitar las Cuevas de Tito Bustillo en Ribadesella (Asturias), un arte rupeste con pinturas de con más de 35.000 años de historia. De repente, mi SmartWatch quiere que le haga caso, por eso me pide que acepte los términos de licencia para proceder a reiniciar el dispositivo y actualizarse con el nuevo Firmware. ¿Podemos llamarlo envidia? Yo diría que, en este mundo, sí.

Bien sea para corregir agujeros de seguridad, implementar mayor estabilidad del sistema o mejorar funcionalidades, las actualizaciones han pasado a tomar un papel protagonista en nuestras vidas diarias protagonizando estas situaciones cómicas o jocosas.
Estoy seguro de que en breve una Inteligencia Artificial, podrá encargarse de responder y autorizar todas estas actualizaciones por nosotros cuando no estemos usando el dispositivo o la aplicación en cuestión, esta inteligencia determinará cuándo es el momento o si es conveniente o no aplicarla. Si no es así, y todavía no existe esa IA mágica y súper divina, os regalo esta idea para que empecéis a desarrollar y entrenar la IA en cuestión, la IA definitiva. Pero hasta entones, tendremos que aprender a convivir con ellas, nuestras queridas actualizaciones.

El escenario cambia tornándose a más complejo, a más serio, cuando hablamos de entornos empresariales. Mantenerse al día en las actualizaciones de los sistemas o de las aplicaciones que afectan directamente a la producción, puede ser un verdadero quebradero de cabeza, todo un verdadero reto.
Esta premisa, se aplica principalmente a escenarios donde el tamaño de la empresa sea el suficiente para contar con personal dedicado o subcontratado para la gestión de TI, por lo que es totalmente válido para segmento SMB o Enterprise.

Lo realmente importante es tener implantada una estrategia de adopción de actualizaciones que a su vez forme parte de la política de seguridad.

Como primer acercamiento, deberemos realizar un inventario de Hardware y Software de nuestro parque de equipos (no te olvides de ningún dispositivo). Así podrás comprobar que no se te escapa nada desde el gestor de actualizaciones.

Para ello, la primera medida técnica que debemos seguir es poder gestionarlas. Utilizar un software de terceros o un gestor incorporado tipo WSUS (Windows), será imprescindibles para llevar un control de las nuevas versiones disponibles y ya aplicadas.

También tiene cabida un EMM, pero esto es un gran monstruo que nos permitirá ésta y otras medidas. Pero de esto os hablarán mis compañeros de Movilidad y Engagement, pues da para varias entradas de blog.

La segunda medida técnica será disponer de un laboratorio o entorno de pruebas donde instalar y probar las actualizaciones. Así podremos ver cómo se comportan y cómo interfieren con las demás aplicaciones que permiten las operaciones del día a día en las compañías. Siempre es una práctica recomendable realizar el laboratorio con un parque similar al del entorno de producción (Fase Alpha), pero si no es posible, Microsoft Azure nos brinda una oportunidad tremenda para desarrollar el entorno de pruebas. Si no sabes qué es y cómo funciona Microsoft Azure, te lo contamos aquí.

Como tercera medida técnica, elegiremos a unos cuantos usuarios avanzados que serán nuestros “conejillos de indias”. Recomendable elegir bien, los compañeros de IT serán tu mejor elección, pero siempre es bueno salir del entorno informático, por suerte tenemos a los voluntarios de Marketing, dispuestos a innovar y probar cosas nuevas. A esta fase podemos llamarla Beta.

Si las pruebas en el entorno de laboratorio en fase Alpha y Beta han salido bien, estamos listos para realizar el despliegue a nuestro entorno de producción. Por otro lado, es importante regirse por la primera regla del informático; “No reiniciar / actualizar un servidor o entorno un viernes o víspera de festivo”. Sobre todo si quieres tener unas horas de descanso. ¿Descanso? ¿Qué es eso? Cuando tu entorno familiar/amigos te tienen preparado unas tareas informáticas, programar una televisión o revisar una nevera (entre otras cosas).

Tanto si se han alineado los planetas o los duendecillos de la informática han decidido que la actualización no se tolerara como es debido, es importante asegurarse poder realizar un rollback, un “aquí no ha pasado nada” y poder volver al estado anterior.

Os recomiendo leer este artículo del INCIBE sobre de seguridad para la PYME.

Y es que, “llevados a este punto” en el que todo se actualiza, estoy seguro de que en breve contaremos con esa IA que hará nuestra vida personal y profesional más dinámica y cómoda, pero hasta entonces, no os olvidéis de actualizar, las aplicaciones financieras, las de productividad, las informativas, las de comunicación, las de social, las de personalización, las de compras, las de entretenimiento, las de música y audio, el coche, la Smart TV, el Smartwatch, el Smartphone y algo más que seguro que se me olvida. Ah sí, tampoco os olvidéis de vivir en este mundo.