¿Qué es una fábrica digital?

La fábrica digital es aquella que incluye tecnologías digitales, tales como IoT (Internet of Things), robótica e inteligencia artificial y capacidad de análisis mediante Big Data, entre otras. Estas tecnologías son los pilares sobre los que se sustenta la industrial 4.0 y combinándolas hace posible el nacimiento de un nuevo modelo industrial.

El término industria 4.0 surgió en Alemania con el objetivo de hacer referencia a la cuarta revolución industrial en la que estamos inmersos. Así se logró otorgar un nombre más “marketiniano” que incentivaba a la industrias a digitalizarse y ser más competitivas.

La transición hacia la total implantación de la industria 4.0 debe estar liderada por sectores como el de la automoción, el agroalimentario, el farmacéutico y la producción industrial. Estos sectores se ven sometidos a una gran competitividad y cada vez se buscan más métodos para conseguir la reducción de costes sin pérdida de calidad. Esto es debido al cambio que ha surgido en los intereses del cliente, que se basan en crear nuevos productos y servicios más personalizados. El cliente ya no solo se conforma con el producto, sino que invierte en un servicio y una experiencia. Para satisfacer esta demanda la industria ha de estar dotada de un software y conectividad. La respuesta a estas exigencias es la digitalización de la fábrica.

Para conseguir este objetivo no solo basta con la adquisición de nuevos componentes electrónicos o un sistema de información, no significa sumarse a la cuarta revolución industrial. Junto a estas herramientas debe aplicarse un cambio sin precedentes en el funcionamiento y la organización de la fábrica.

Industria 4.0

La Industria 4.0 se basa en una serie de avances tecnológicos

  • Robots autónomos

Los robots se están volviendo más autónomos y flexibles que nunca para poder trabajar al mismo nivel que las personas.

  • La simulación

Es utilizada en las fases de ingeniería y permite manejar datos en tiempo relación mediante una simulación virtual con todos sus componentes (trabajadores, maquinaria y producto final).

  • La integración de sistemas horizontales y verticales

Cuando se habla de integración horizontal se hace referencia a la digitalización de la organización interna de la empresa (producción del producto); mientras que la integración vertical permite digitalizar los datos de la actividad de un tercer (por ejemplo: transporte del producto).

  • El Internet de las Cosas (IoT)

Consiste en dotar a diferentes dispositivos de informática integrada y conectarlos entre sí, permitiendo así que se comuniquen e interactúen, tanto entre ellos como con otros sistemas, como por ejemplo SCADAS.

  • La ciberseguridad

Los IoT requieren de tecnología fiable y segura para asegurar que se proteja la privacidad de la fábrica.

  • La nube

Cada vez más empresas utilizan software basado en la nube, lo cual permite almacenar y compartir de datos de forma ilimitada.

  • La fabricación por adición

Con el uso de impresoras 3D se podrán utilizar métodos de fabricación para producir lotes pequeños y personalizados, que ofrecerán ventajas en aquellos productos más complejos y ligeros. Así, al disminuir el circulante de existencias, se simplificarán los costes logísticos.

  • La realidad aumentada

Obtener información en tiempo real permite una mejor toma de decisiones, tanto a los empleados como a los empresarios.

  • Los datos masivos (big data)

En la actualidad se genera un gran volumen de datos y gracias a internet es posible almacenarlos y transferirlos de forma masiva. Además de la existencia de herramientas que permiten analizar e interpretar estos datos en masa.

Por lo tanto, algunos de los pasos más significativos a la hora de digitalizar una fábrica son:

  1. Definir las necesidades.

Para ello solo se necesita responder una pregunta: ¿Qué es lo más importante en tu proceso de fabricación?

  1. Capacidad de adaptación constante según la demanda.

Para mejorar y evolucionar es necesario mantenerse flexible.

  1. Dominar el manejo de datos y su conectividad.

Los datos son los protagonistas de las nuevas tecnologías, que los utilizan para mejorar procesos. La información ha de ser aprovechada al máximo, analizándola desde múltiples canales, así se lograría la toma de decisiones en tiempo real.

  1. Servicio al cliente de forma personalizada, aportando servicios postventa.
  2. Integrar la fábrica en el entorno digital de la empresa.

La conexión de sistemas MES con los ERP aporta una mejora sustancial. Sin embargo, para abarcar un entorno digital más amplio se ha de integrar la información de los proveedores y de los clientes, lo que es más comúnmente conocido como integración horizontal.

Con todo ello podemos concluir que, pese a que a corto plazo no se prevé que el hecho de no implementar esta transformación en la industria vaya a tener consecuencias negativas, sí aparecerían en un futuro no tan lejano, debido a que no serían capaces de competir en costes y en la incapacidad para adaptarse a las necesidades del mercado.