La evolución que ha sufrido todo lo referente a la industria en estos últimos 30 años, gracias al desarrollo de la tecnología, es abismal, y en el ámbito de la ingeniería eléctrica, que es en el que nos vamos a centrar, no iba a ser menos.

El diseño de planos de modo 100% manual, uno a uno, lápiz en mano, con escuadra y cartabón y en donde las impresoras eran las propias manos de los delineantes; todo esto nos puede parecer a día de hoy una cosa de hace cien años. Tan solo bastaría con preguntar a las generaciones actuales ver qué piensan al respecto de estas técnicas para hacernos una idea del avance que se ha hecho en la materia.

Oficinas con decenas de delineantes, siendo cual fuera el sector industrial, que se tenían que coordinar y repartir el trabajo para poder avanzar de una manera “rápida” en la ejecución del proyecto. Ese era el día a día en sus puestos de trabajo y esto ha cambiado de una manera brutal gracias a la tecnología y la introducción de la informática, aumentando la productividad de las empresas, reduciendo tiempos de ingeniería y flexibilidad en los cambios.

Aún recuerdo que mi primer trabajo fue digitalizar unos planos eléctricos de una línea completa de pinturas en Ford Almussafes, esquemas con fecha de 1976, y aunque eran fotocopiados, se podía apreciar claramente que estaban hechos a mano por cómo estaban las líneas, dibujo de los elementos y las correcciones que tenían. Se dedicaron cerca de tres meses para digitalizar todo ese volumen de información mediante un programa CAD, así que no puedo ni imaginar el tiempo que costaría hacer ese minucioso trabajo a mano… La evolución en 30-40 años ha sido exponencial.

Al igual que han evolucionado las técnicas para realizar estos trabajos en tiempo y forma referente a la ingeniería eléctrica, también lo han hecho los propios equipos/instrumentos de la industria. Antiguamente, cuando no existían controladores programables (PLCs) todo el funcionamiento de la maquinaria o línea de producción eran mediante sistemas electromecánicos. Gran cantidad de elementos cableados e interrelacionados para funcionar de una manera predeterminada en la que cualquier pequeña modificación en el control se convertía en un quebradero de cabeza.

Actualmente, las técnicas cableadas se pueden reducir a la mínima expresión debido a la variedad de equipos y soluciones que existen en el mercado y la verdadera dificultad reside en realizar controles cada vez más complejos y avanzados, que permitan un mayor control sobre las líneas y/o maquinarias y de este modo, poder adelantarnos a los problemas gracias a la interconectividad entre todos los elementos de la planta que te permite tomar decisiones en tiempo real y tener una trazabilidad de todo el proceso, lo que actualmente se denomina Industria 4.0.

PLCs, variadores de frecuencia, instrumentación, aparamenta, elementos de seguridad y un sinfín de posibilidades se pueden interconexionar de modo que trabajen de una forma sincronizada y envíen/reciban datos en tiempo real y se pueda adaptar el control y visualizar el estado de la planta desde un centro de control o cualquier terminal de operador y así poder decidir acciones de modo inmediato.

Volviendo a lo relativo del propio diseño eléctrico, si el primer paso fue digitalizar la información que años atrás se hacía manualmente mediante la utilización de herramientas CAD (Diseño asistido por computadora), ahora se emplean herramientas CAE (Ingeniería asistida por computadora) que permiten la interconexión entre varios softwares que intervienen en diversos procesos de la ingeniería.

En la próxima entrada veremos más de estas herramientas y su evolución hasta nuestros días. ¡No te lo pierdas!

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Responsable de Ingeniería Eléctrica en la UNE de Automatización y Control. Más de 10 años de experiencia en la ejecución y gestión de proyectos de automatización en diversos sectores industriales.