Siguiendo el hilo del estupendo post de mi compañero Javier Armesto “Disrupción Digital y la redefinición del puesto de trabajo” que habla sobre cómo han cambiado nuestras herramientas de trabajo y el cómo accedemos a ellas, quiero profundizar un poco más en cuáles son las herramientas actuales que nos permiten acceder a dichas herramientas sin importar desde dónde o con qué dispositivos lo hacemos.

Lo normal es que cualquiera de nosotros disponga de un ordenador portátil, un teléfono móvil o un Tablet que utilizamos indistintamente en diversos momentos del día. Lo normal es que cualquiera de estos dispositivos esté conectado a la red de nuestra oficina, si estamos allí, o en la red de nuestro hogar, hotel, etc.

Actualmente, acostumbrados a usar nuestro Smartphone para acceder a mucha información desde cualquier lugar, queremos poder hacer lo mismo con todas las herramientas que usamos día a día para desarrollar nuestro trabajo.

Si nos ponemos en la piel de un responsable IT de una empresa, esto da agilidad a nuestros usuarios, pero también nos genera dudas sobre su viabilidad, la seguridad de los datos, accesos y el coste, entre otros. La tecnología ha avanzado lo suficiente para poder responder a estas dudas y ofrecer soluciones a estas necesidades.

Pongamos una situación habitual: un usuario necesita el correo electrónico, al igual que herramientas colaborativas para comunicarse con clientes, proveedores, compañeros, ETC. Diariamente utiliza el ERP corporativo, herramientas ofimáticas, acceso a documentos personales o comunes, entre muchos otros. La lista se puede alargar. Este usuario pasa el 40% de su tiempo laboral en nuestras oficinas, conectado con su portátil a la red de la empresa; durante el 60% restante debe acceder a todo lo anterior, bien desde las oficinas de un cliente, desde un hotel o desde su casa e, indistintamente, utiliza una Tablet o su portátil y no quiere que en cualquiera de estos casos deba hacer complicadas conexiones. Lo idóneo es que no deba hacer nada: está en la oficina conecta y trabaja, está en un hotel conecta y trabaja, etc.

Con todo esto ¿De qué herramientas disponemos actualmente para permitir a nuestros usuarios que accedan a su trabajo sin importar el dónde, el cómo o el cuándo?

La respuesta no es nueva, pues es algo que se usa desde hace algunos años, centralizar las aplicaciones y los datos y quitar la inteligencia de los dispositivos clientes usados. De esta forma conseguimos  una mayor seguridad de nuestros datos, al tenerlos en una solo ubicación (o dos si queremos tenerlo más seguro) y no distribuidos por los dispositivos de clientes, una mejor gestión de actualizaciones o modificaciones, lo hago en un solo lugar, al utilizar terminales “tontos” en caso de avería o pérdida de alguno de ellos, lo cambio y punto, y no me preocupo porque no contiene datos, centralizo las comunicaciones al entorno por el sitio que yo quiero lo que me permite un gran control de las mismas.

Para conseguir esto existen varias soluciones, yo voy a centrarme en una que es con la que habitualmente trabajo como usuario, pero también como consultor: Citrix XenApp y XenDesktop.

Diferencias entre XenApp y XenDesktop

La gran diferencia entre uno y otro es para qué se usan.

En el caso de XenApp se utiliza para publicar aplicaciones o escritorios de Windows Server (En terminología Citrix ServerOS). Su funcionamiento es sencillo, se generan una serie de servidores llamados VDA que contienen las aplicaciones que van a usar nuestros usuarios, al conectar un usuario se le muestran sus aplicaciones y disponibles y al arrancarla se le muestra únicamente la ejecución de esa aplicación, la experiencia de usuario es estar usando dicha aplicación pero sin notar que no la tiene instalada en su dispositivo. No importa desde donde la ejecute: Windows, Android o iOS, en cualquiera de ellas la experiencia será la misma.

En el caso de XenDesktop, además de lo indicado con XenApp, podremos publicar escritorios basados en Windows 10 (En terminología Citrix DesktopOS) en formato VDI y conseguir que la experiencia de nuestros usuarios sea la misma que si estuvieran usando un ordenador con este sistema operativo instalado. Podemos conseguir que sean persistentes y asignados siempre al mismo usuario para que pueda instalarse sus aplicaciones, o no persistente; el usuario usa normalmente este Windows 10 pero al cerrar sesión vuelve a su estado inicial.

Una gran ventaja de esta solución es el cliente utilizado, llamado Receiver, aunque ya las últimas versiones permiten accesos por HTML5 con un rendimiento y funcionalidad excelente. Este cliente puede instalarse en una gran variedad de sistemas operativos como son Windows, Android, iOS o Linux.

En una configuración de este tipo disponemos de unos servicios que controlan quién accede a las aplicaciones publicadas y desde dónde acceden para conseguir que si el usuario está en la oficina acceda directamente a sus aplicaciones utilizando las credenciales con las que ha hecho login en su ordenador pero, si está en una ubicación externa, le pida una segunda autentificación (como puede ser un Token).

Existen servicios que gestionan las aplicaciones que un usuario puede usar, evitando accesos incorrectos y además, nos presenten estas aplicaciones de igual forma si accedo por un portátil con Windows, iOS, un Tablet, etc, con lo que se consigue una experiencia unificada para los usuarios. En terminología Citrix son los Storefront.

Existen servicios que balancean la carga de estos usuarios entre diversos servidores, con lo que se consigue un buen rendimiento y la seguridad de que las aplicaciones siempre están disponibles. En un entorno Citrix son los dispositivos Netscaler, que pueden ser físicos, virtuales o containers.

Pero también, de cara a los administradores IT, existen servicios que permiten crecer de recursos paralelamente a cómo crecen nuestros usuarios; existen servicios que centralizan los datos y aplicaciones para facilitar acciones de respaldo, existen servicios que monitorizan el entorno, la lista sigue. En un entorno Citrix, puede ser el servicio Machine Creation Services que interactúa con nuestro hipervisor o Provisioning Services que utiliza recursos propios para publicar por streaming tanto aplicaciones como escritorios.

Con todo lo dicho y siguiendo con el ejemplo, nuestro usuario hoy trabaja en la oficina y desde su portátil accede a sus aplicaciones de forma normal. Mañana está visitando a un cliente, al llegar al hotel arranca su portátil de forma habitual, pero al conectar a las aplicaciones le pide, o no, que valide que es él, lo hace y trabaja normalmente. Es más, estando en el cliente, nuestro usuario necesita revisar algún dato pero no está conectado a ninguna red, le pide al cliente que le permita usar un ordenador y utilizando únicamente un navegador compatible con HTML5 y sus credenciales, accede a sus aplicaciones y sus datos. Por cierto, todos ellos con conexiones seguras.

Esto no es ciencia ficción, es algo que lleva muchos años funcionando y ha evolucionado para adaptarse a las nuevas aplicaciones, a sistema de comunicaciones más seguros y a los nuevos requisitos de los usuarios.

En Sothis llevamos años implantando estas soluciones en clientes con grandes resultados y satisfacción, sobre todo de los usuarios.

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Especialista en tecnologías Microsoft, Citrix y VMWare con más de 25 años de experiencia, actualmente trabajando como preventa de soluciones avanzadas y amante de las cosas sencillas como la familia, la lectura o la naturaleza. Podéis encontrarme en LinkedIn o en Twitter como @MangelAyllon